{"id":2128,"date":"2011-09-19T16:04:41","date_gmt":"2011-09-19T14:04:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mj-lagrange.org\/?p=2128"},"modified":"2012-02-02T19:32:51","modified_gmt":"2012-02-02T18:32:51","slug":"palabras-pronunciadas-por-el-padre-pierre-benoit-con-ocasion-de-la-inhumacion-de-los-restos-del-padre-marie-joseph-lagrange","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mj-lagrange.org\/?p=2128&lang=es","title":{"rendered":"Palabras pronunciadas por el Padre Pierre Benoit con ocasi\u00f3n de la inhumaci\u00f3n de los restos del Padre Marie-Joseph Lagrange"},"content":{"rendered":"<div class=\"fcbkbttn_buttons_block\" id=\"fcbkbttn_left\"><div class=\"fcbkbttn_button\">\n\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/\" target=\"_blank\">\n\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/mj-lagrange.org\/wp-content\/plugins\/facebook-button-plugin\/images\/standard-facebook-ico.png\" alt=\"Fb-Button\" \/>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div><div class=\"fcbkbttn_like \"><fb:like href=\"https:\/\/www.mj-lagrange.org\/?p=2128&lang=es\" action=\"like\" colorscheme=\"light\" layout=\"standard\"  width=\"225px\" size=\"small\"><\/fb:like><\/div><\/div><p style=\"text-align: right;\">Bas\u00edlica de San Esteban (Jerusal\u00e9n), 13 de noviembre de 1967<\/p>\n<p>Esta bas\u00edlica consagrada al primer m\u00e1rtir cristiano est\u00e1 llena del recuerdo del p. Lagrange. \u00c9l sigui\u00f3 de cerca las excavaciones de la antigua Iglesia del s. V y la edificaci\u00f3n de la nueva iglesia. Dedic\u00f3 el primero de sus numerosos libros a la historia de San Esteban y de su santuario. Durante casi 50 a\u00f1os rez\u00f3 all\u00ed, viniendo entre trabajo y trabajo a reposar su alma, a encender su coraz\u00f3n e iluminar su esp\u00edritu junto al Se\u00f1or que all\u00ed reside. Los m\u00e1s veteranos de entre nosotros se acuerdan de haberlo visto al t\u00e9rmino de cada ma\u00f1ana, irse a recoger con gran silencio al pie del tabern\u00e1culo y de Mar\u00eda.<br \/>\nSu avanzada edad y sus enfermedades lo obligaron a volver a Francia y muri\u00f3 all\u00ed, en el Convento de San Maximino, donde \u00e9l hab\u00eda tomado el h\u00e1bito de los Predicadores y vivido sus primeros a\u00f1os de vida religiosa. Durante casi treinta a\u00f1os \u00e9l durmi\u00f3 en el peque\u00f1o cementerio, a la sombra de la vieja Bas\u00edlica otorgada a la Orden por el p. Lacordaire. Sin embargo, sus viejos compa\u00f1eros de lucha reposan casi todos en San Esteban: el p. Matieu Lecomte, fundador del Convento, y los otros padres del primer equipo, luego los disc\u00edpulos del p. Lagrange, los pp. Vincent, Savignac, Abel, hasta los humildes hermanos que contribuyeron al establecimiento de esta casa. Los hijos de la segunda generaci\u00f3n lamentan que el p. Lagrange no reposara tambi\u00e9n entre ellos, junto a todos esos queridos ancianos del cual supo ser jefe e inspirador.<br \/>\nCuando las circunstancias se volvieron favorables pudieron finalmente realizar su deseo. Con la empe\u00f1osa y generosa ayuda del gobierno franc\u00e9s, la exhumaci\u00f3n y el traslado se cumplieron en el mes de abril \u00faltimo. La inhumaci\u00f3n en esta Bas\u00edlica deb\u00eda hacerse el 5 de junio. El curso de los acontecimientos ha alterado este designio y nosotros pospusimos la ceremonia hasta el comienzo del nuevo a\u00f1o escolar. Lo que nos re\u00fane esta ma\u00f1ana, en este grupo \u00edntimo y familiar de amigos, de disc\u00edpulos, y de disc\u00edpulos de disc\u00edpulos, en presencia del representante de Francia, que tanto ayud\u00f3 al p. Lagrange en su obra como encontr\u00f3 siempre un fino y devoto amante.<br \/>\nEsta inhumaci\u00f3n en el centro del coro de Nuestra Bas\u00edlica quiere ser ante todo un gesto de piedad filial, un homenaje a la memoria del venerado fundador de la Escuela B\u00edblica (l\u2019\u00c9cole Biblique) como un medio de guardar bien vivo su recuerdo.<br \/>\nSin duda estos pobres huesos no son gran cosa, estas osamentas que han sido halladas enredadas entre las ra\u00edces de un cedro. Sin duda el p. Lagrange es otra cosa y est\u00e1 presente de una manera bien diferente. Presente junto a Dios, en uni\u00f3n con Cristo, de esto tenemos la plena seguridad; presente en nuestros corazones que lo aman y lo admiran; presente por sus escritos y por su obra en tantos esp\u00edritus a los que ayud\u00f3 a ver claro y a custodiar la fe.<br \/>\nPero nosotros somos seres sensibles y nuestro pensamiento tiene necesidad de apoyos materiales. La presencia de sus restos mortales bajo una l\u00e1pida cuya inscripci\u00f3n evoca lo que \u00e9l ha sido y ha hecho, mantendr\u00e1 sin cesar su vivo recuerdo en los j\u00f3venes hermanos que rezar\u00e1n en esta Iglesia, en los estudiantes que frecuentar\u00e1n su escuela, en los visitantes y peregrinos de San Esteban que asociar\u00e1n gustosos a la memoria del primer m\u00e1rtir la de otro testigo de la fe.<br \/>\nPues este vivo recuerdo del p. Lagrange debe ser rico en ense\u00f1anzas para sus hijos, y el cuidado de imitar mejor sus ejemplos es otra de la razones de esta inhumaci\u00f3n que volver\u00e1 m\u00e1s concreta su presencia entre nosotros.<br \/>\nYo no puedo intentar aqu\u00ed un paneg\u00edrico acorde a sus virtudes. No es ni posible ni necesario. De hecho, \u00bfno tenemos ahora entre las manos estos recuerdos que acaban de ser publicados y que nos revelan de forma tan emocionante los trazos secretos de su alma y de su vida?<br \/>\nDejadme solamente evocar r\u00e1pidamente tres rasgos que me parecen particularmente destacados, y que yo desear\u00eda ver grabados en nuestras memorias como fruto precioso de esta ceremonia.<br \/>\nAnte todo su <strong>celo apost\u00f3lico.<\/strong> Uno se sorprende al contemplar su vida y al releer sus recuerdos por esta preocupaci\u00f3n que inspira todos sus esfuerzos para servir a Dios trabajando por la salvaci\u00f3n de sus hermanos. Justamente por eso pidi\u00f3 ser admitido al sacerdocio y revestir la librea de Santo Domingo. No hay nada en \u00e9l de un diletante ni de un mero sabio \u00e1vido de satisfacer su sed de conocimientos. Si estudia, si ense\u00f1a, es \u00fanicamente al servicio de la Verdad, seg\u00fan la divisa de su Orden, y de esta Verdad tal cual nos es revelada por Dios mismo en este Verbo de la Sagrada Escritura que ha constituido la pasi\u00f3n de toda su vida. Si am\u00f3 tanto a este Verbo, y que escribi\u00f3 tanto sobre \u00c9l, fue siempre y ante todo para ayudar a los hombres a escucharlo y a encontrar a Dios. \u00c9l busc\u00f3 y comunic\u00f3 esta Verdad con <strong>una fe tan fuerte y profunda como inteligente y esclarecida<\/strong>. Es el segundo rasgo que quiero evocar. Todos saben qu\u00e9 inteligencia desprendida y cr\u00edtica fue la suya. Bastaba encontrarlo, y a\u00fan hoy basta con leerlo, para apreciarlo inmediatamente. Pero lo que no hay que olvidar, es que esta raz\u00f3n exigente, deseosa de garant\u00eda cient\u00edfica, de rigor en el conocimiento estuvo siempre ligada en \u00c9l a una fe ardiente, fuerte y simple que guiaba todos los pasos de su pensamiento. Si alcanz\u00f3 mejor que otros a renovar la ex\u00e9gesis cat\u00f3lica por el uso del m\u00e9todo hist\u00f3rico sin carcomer las verdades de la doctrina sino fortific\u00e1ndolas, por el contrario, de todas maneras, es porque jam\u00e1s admiti\u00f3 el divorcio fatal de la raz\u00f3n y de la fe. Siempre los esfuerzos de su investigaci\u00f3n cr\u00edtica estuvieron guiados y protegidos por este abandono al Verbo y al Esp\u00edritu, \u00fanico capaz de procurar la luz verdadera.<br \/>\nS\u00f3lo pudo lograrlo porque fue <strong>humilde y obediente<\/strong>. Es el tercer rasgo que quieto destacar. Yo no pienso solamente en esa humildad ante sus hermanos, ciertamente inferiores, que volv\u00edan su trato tan agradable, ni solamente a esa obediencia respecto de sus superiores que lo manten\u00eda como un ni\u00f1o d\u00f3cil entre sus manos. Yo pienso en esa humildad de esp\u00edritu y en esa obediencia anterior que le permiti\u00f3 someterse sincera y plenamente al Magisterio de la Iglesia y soportar, sin quejarse, tantas falsas sospechas de las que fue objeto su buena fe. Todos conocen los duros combates que debi\u00f3 sobrellevar. Si logr\u00f3 triunfar de las oposiciones mal fundadas y si siempre sigui\u00f3 las directivas de la Iglesia sin renunciar en nada a la verdad tal como la ve\u00eda, antes bien buscando solamente verla mejor, fue porque m\u00e1s que inteligente y sabio, supo ser siempre dulce y humilde de coraz\u00f3n.<br \/>\nEstas son las grandes lecciones que nos deja. Estos son los ejemplos que debemos seguir de todo coraz\u00f3n. Reunidos en la oraci\u00f3n alrededor de su tumba, seguros de que \u00e9l est\u00e1 todav\u00eda entre nosotros y que reza con nosotros, rezaremos con \u00e9l para que Dios nos conceda a nosotros, sus modestos disc\u00edpulos, a todos nuestros hermanos en el campo de la Sagrada Escritura, a todos los hijos de la Iglesia la gracia de superar como \u00e9l lo hizo, las crisis de fe, que se levantan a\u00fan hoy, y de trabajar como \u00e9l honestamente, l\u00facidamente, valientemente, humildemente al servicio de la Palabra.<br \/>\n\u00c9l dijo de s\u00ed mismo poco antes de su muerte: \u201cSoy un hijo de la Iglesia a la cual habr\u00eda querido servir\u201d. Querido Padre Lagrange, usted ha servido realmente muy bien a vuestra Madre la Iglesia, y vuestra Madre la Iglesia lo ha reconocido oficialmente, obtenednos por vuestras oraciones la gracia de servirla tambi\u00e9n nosotros, para gloria de Dios Padre en la luz del Hijo y la virtud del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Foro de Ex\u00e9gesis y Teolog\u00eda B\u00edblica del Instituto del Verbo Encarnado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bas\u00edlica de San Esteban (Jerusal\u00e9n), 13 de noviembre de 1967 Esta bas\u00edlica consagrada al primer m\u00e1rtir cristiano est\u00e1 llena del recuerdo del p. Lagrange. \u00c9l sigui\u00f3 de cerca las excavaciones de la antigua Iglesia del s. V y la edificaci\u00f3n de la nueva iglesia. 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